Juego de Cuadro de Punnett y Herencia Mendeliana
Un juego de biología para dominar la herencia: se cruzan dos progenitores y hay que predecir cómo saldrá la descendencia. Primero razonas y respondes; el cuadro de Punnett aparece después, ya resuelto, para enseñarte de dónde sale la proporción. También al revés: por la descendencia, deducir qué genotipo tenían los padres.
Biología · ESO, Bachillerato
En vez de memorizar que un cruce Aa × Aa da 3:1, el alumno lo deduce: cada progenitor aporta un alelo, salen cuatro combinaciones y basta un alelo dominante para que se vea. La regla deja de ser un dato y pasa a ser una consecuencia.
El caso que más cuesta —dos padres del mismo aspecto con un hijo distinto— aquí es una ronda entera: si sale un recesivo, los dos padres tenían que llevar ese alelo escondido. Es el concepto de portador, visto desde el resultado.
Roja × blanca dando todas rosas rompe el 3:1 que el alumno cree universal. Ver que el heterocigoto puede ser un tercer fenotipo evita el error más típico de los exámenes de Bachillerato.
"Se cruzan dos plantas de flor púrpura (Aa × Aa) y se pregunta cuántas de cada 4 tendrán flor blanca. El alumno responde 1 y el cuadro aparece mostrando AA, Aa, Aa, aa: solo la última es blanca."
¿Prefieres aprender sin pantallas? Prueba esta versión analógica:
Dibuja una cuadrícula de 2×2 y escribe los alelos de un progenitor arriba y los del otro a la izquierda.
Rellena cada casilla combinando el alelo de su fila con el de su columna.
Cuenta cuántas casillas llevan al menos un alelo dominante: esas muestran el carácter dominante.
Comprueba: el recesivo solo aparece cuando la casilla tiene los dos alelos minúsculos.
Si te gusta Genética, estos juegos trabajan habilidades parecidas:
Cada progenitor lanza una moneda (cara = alelo dominante, cruz = recesivo). Repítelo 20 veces y compara la proporción obtenida con la teórica: se ve que 3:1 es una probabilidad, no una garantía.
Anota un rasgo sencillo (lóbulo de la oreja suelto o pegado) en tres generaciones. Aparecen portadores reales y saltos de generación.
Repasa el experimento original: por qué eligió guisantes, qué siete caracteres estudió y cómo llegó a las proporciones sin saber que existía el ADN.
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