Resumen
Los átomos se unen para ser más estables, en general completando ocho electrones en su última capa (regla del octeto). Entre un metal y un no metal, el metal cede electrones y se forman iones que se atraen: enlace iónico, con redes cristalinas duras, de alto punto de fusión, que conducen la electricidad fundidas o disueltas. Entre no metales se comparten pares de electrones: enlace covalente, que forma moléculas (agua, CO₂) o redes como el diamante. En los metales, los cationes están rodeados por una nube de electrones libres que explica que conduzcan y sean dúctiles.
Cuando dos átomos con distinta electronegatividad comparten electrones, el enlace es polar. La forma de la molécula, que se predice con la teoría RPECV, decide si los polos se anulan (CO₂, lineal y apolar) o no (agua, angular y polar). Entre moléculas actúan fuerzas más débiles —puentes de hidrógeno y fuerzas de Van der Waals— que explican los puntos de ebullición y la solubilidad.
Puntos clave
- Regla del octeto: 8 electrones en la última capa.
- Iónico: metal + no metal, cesión de electrones.
- Covalente: no metales, electrones compartidos.
- Metálico: cationes y nube de electrones libres.
- Los iónicos conducen fundidos o disueltos, no sólidos.
- Electronegatividad: máxima en el flúor.
- La geometría (RPECV) decide si una molécula es polar.
- Puentes de hidrógeno: el agua hierve a 100 °C.