Resumen
El pronombre es la palabra que sustituye a un sustantivo para no repetirlo: en "Ana vino y ella trajo el pan", ella es un pronombre que se refiere a Ana. Gracias a los pronombres, el texto no repite todo el rato las mismas palabras.
Hay varias clases de pronombres. Los personales (yo, tú, él, nosotros, me, te, se) señalan a las personas del discurso. Los demostrativos (este, ese), los posesivos (mío, tuyo), los numerales (dos) y los indefinidos (alguien, nada) funcionan como los determinantes, pero sin acompañar a un sustantivo, porque lo sustituyen. También están los relativos (que, quien) y los interrogativos (qué, quién).
Puntos clave
- El pronombre sustituye a un sustantivo para no repetirlo.
- Personales: yo, tú, él, nosotros, me, te, se…
- Demostrativos (este), posesivos (mío), numerales (dos), indefinidos (alguien).
- A diferencia del determinante, no acompaña al sustantivo: lo sustituye.
- Relativos: que, quien, cual (unen oraciones).
- Interrogativos y exclamativos: qué, quién, cuánto.
- Evitan repeticiones y dan cohesión al texto.